Edición Nro: 2781

EDITORIAL

Nadie contesta

Días difíciles

Nadie contesta
Son días difíciles. Los funcionarios y los personajes cercanos al poder no atienden el teléfono. Si lo hacen es para bajar líneas. En cuanto a uno se le ocurre preguntar por algo que no sigue la línea de lo que viene pautado la charla se interrumpe. Se corta la comunicación. Parecemos mendigos del poder, orbitando detrás de personajes mediocres que han empobrecido a nuestra ciudad, no solo económicamente. Seres viles detrás de un cargo. Sucios de alma e impotentes, atienden desde el no universo para evitar la lógica, el sentido común, de los que queremos saber por qué se miente tanto. Detrás de qué asunto funesto se esconde la razón.

Los funcionarios locales gozan de un alto grado de ingratitud, lo que, básicamente, es la actitud contraria al agradecimiento. Muestran la actitud distante y poco considerada de una persona a la que no valoran los gestos o detalles positivos que haya podido tener hacia él. De este modo, una persona que es ingrata olvida con facilidad estos detalles.

Se considera una persona ingrata a aquella que tras haber recibido ayuda de alguien, olvida pronto esta ayuda y no corresponde del mismo modo en caso de que la situación sea a la inversa. Una persona ingrata responde con indiferencia hacia este tipo de comportamientos que la persona agradecida valora tanto.

 

La gratitud parte de la humildad de reconocer que todo ser humano puede necesitar ayuda en algún momento pero también, debe de tener la misma humildad para ofrecer esta ayuda. Por el contrario, la ingratitud muestra el deseo de autosuficiencia que surge de la soberbia.

Ahora la solemos llamar falta de empatía. La persona que es ingrata puede serlo incluso con los familiares y amigos más cercanos, en ese caso, carece de la empatía suficiente para ponerse en el lugar del otro. La ingratitud también se muestra por un diálogo emocional carente de términos clave como gracias, lo siento y por favor.

Una persona ingrata decepciona al otro ya que con su actitud hiere las buenas intenciones de aquel que ofreció su ayuda en algún momento. Entonces, con una oposición dividida, luego de ver lo que el viento "k" se llevó, debemos soportar a estos seres pseudo iluminados, que necesitaron de nuestro voto, nuestro esfuerzo y nuestro aporte, pero ahora se hacen los distraídos y no te contestan ni los mensajes de teléfono.

Tal vez haya que seguir esperando cuatro años más de gobierno. Estos tipos ya no disimulan la actitud de ir por todo, comenzando por la reelección. Sería bueno que todos recordemos desde dónde partimos, dónde estamos ahora y hacia dónde vamos. Estos sujetos, que ahora transitan por el medio, creen que éste queda justificado, en pos de un fin mejor. MEMORIA, porque así las cosas, esto es irreversible.

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2018-04-11 | Editoriales Anteriores | Compartir: