Edición Nro: 2781

EDITORIAL

Tocar el freno o quedar libre

Justicia inapropiada

Tocar el freno o quedar libre
El maquinista del tren de la Tragedia de Once fue condenado a tres años y medio de prisión casi al mismo tiempo en que Carlos Saúl Menem era absuelto por la Voladura de Río Tercero. Esté último no fue sobreseído por inocente sino que, una vez comprobada su culpabilidad, se estimó que habían pasado muchos años para hacer efectiva la condena. Una justicia vergonzante, como la que impera en Argentina, es la base de la inequidad de una sociedad que ya no se mira ni el ombligo; con Jueces que no pagan Impuesto a las Ganancias y trabajadores pobres que sí lo hacen, en un marco de liberalismo berreta que dolariza las tarifas y pesifica a índices africanos los sueldos.

El dislate económico de Cambiemos, la falta de pericia para gobernar y la soberbia de los dirigentes han degenerado la situación al punto que la media de la sociedad está pidiendo el cambio del cambio. Claro que al asomarse la alternativa de los ladrones de la década pasada como posibilidad hipotética de gobierno, se le vuelve a conceder a esta tribu inoperante el beneficio de la duda y así, eligiendo entre el horror y el espanto, los argentinos nos vamos acostumbrando a los mediocres y a los tilingos en el poder. Teléfono para Marcos Peña, por caso.

Marcos Córdoba, por si no lo recuerda es el maquinista que fue imputado por las 51 muertes del once, aquellas que Víctor Hugo Morales intentaba tapar desde su programa "La Mañana" que se emitía por Radio Continental, cuando era un Kirchnerista asérrimo converso. La querella pedía 22 años pero le dieron apenas tres y medio. 

A Menem, por caso, lo habían condenado a 7 años de prisión por la causa del Tráfico de Armas, iniciada hace 23 años y dilatada por las corruptelas judiciales y las argucias de los defensores del ex presidente. La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal, que está integrada por los jueces Carlos Mahiques, Liliana Catucci y Eduardo Riggi, consideró (con una disidencia parcial) que no se cumplió un "plazo razonable" para arribar a un a condena firme del exmandatario y otros 10 imputados en el expediente.

Así las cosas, un poderoso libre, con el argumento indispensable para que otros corruptos, en el futuro, como el caso de Cristina Kirchner, pidan jurisprudencia basándodes en esta tremenda injusticia. Así las cosas, un pobre, en este caso Marcos Córdoba, va adentro por homicida culposo múltiple pero con una pena soft.

Así las cosas, si la Justicia está podrida, la Seguridad es un signo de pregunta, la Educación pública es un desastre y la Salud pública es prácticamente inexistente, podremos hablar de un país que inexorablemente se va a estrellar, claro que no habrá maquinista que purgue una nimia pena, después de que se cuenten las numerosas víctimas.

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2018-10-05 | Editoriales Anteriores | Compartir: