Edición Nro: 2781

EDITORIAL

Pensar en la Educación

El espacio genuino

Pensar en la Educación
Pensar es una actividad inherente al ser humano, al "homo sapiens sapiens", o el hombre que sabe que piensa. Claro que no es lo que usualmente practicamos como sociedad. Alguna vez acuñamos alguna esperanza de nuevas ideas en el Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo del Empresariado Argentino), pero los empresarios han demostrado tener muy pocas luces, de no ser para coimear con el estado y para delatarse entre ellos y salvar la ropa antes de ir a prisión. Un país serio necesita de gente seria, gobierno, empresas y ciudadanos de a pie. Los dos primeros vienen faltando a la cita desde la década en que Kirchner nos dijo que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Rosada. Mar del Plata vio un aire fresco, aunque sea de dosis homeopáticas, el lunes pasado cuando a expensas del legislador Rodolfo Iriart se organizó el quinto encuentro Pensar Mar del Plata, esta vez destinado a la Educación. Tal vez Pensar, sea mejor que una IDEA, sobre todo si es algo corporativo y abstracto, como lo visto en el 54 Coloquio recientemente terminado.

En el encuentro Pensar Mar del Plata, destinado a la Educación, pudimos escuchar con frescura y simpatía, al embajador de Finlandia explicando las razones del posicionamiento de sus sistema educativo. Para ser concreto comentaba que la buena retribución a los docentes, la responsabilidad del estado, el plato de comida de calidad (a los alumnos se les sirve desayuno y almuerzo) son algunas de las causas del buen funcionamiento. La prácticamente inexistente corrupción fue otro de los ejes que, por pudor, no desarrolló demasiado.

Cuando la nutrida audiencia, atenta y cautivada en un número cercano a las 400 personas, hizo alguna pregunta, este funcionario se tomó el tiempo y el tono para tratar de hacerse comprender, lo que resulta casi paradójico para una sociedad que no quiere comprender los principios de funcionamiento intrínsecos. Si tratamos de establecer alguna referencia, porque las comparaciones son imposibles, con Finlandia, podemos rápidamente asegurar que a) no tienen funcionarios involucrados en casos de corrupción, b) no tienen empresarios procesados por coimas al estado, c) los docentes ganan un sueldo superior a la media, d) los alumnos comen, están calefaccionados, limpios y contenidos en sus espacios vitales.

Hubiese sido interesante que varios de los asistentes al 54 Coloquio de IDEA se hubiesen dado una vuelta por el quinto encuentro Pensar Mar del Plata, pero eso sería como pedir imposibles: los empresarios argentinos están muy preocupados mirándose el ombligo o mirando a su abogado para ver como esquivan cárcel y condena por corrupción sistematizada. La Justicia, entre tanto, se envalentona con los que están fuera del gobierno y les pone un manto de piedad a los que ejercen funciones, y así, el ideal de la educación como motor del cambio genuino queda un tanto desdibujado.

Tal vez el tiempo diga si hacemos bien en apostar a Pensar, en lugar de IDEA. Hoy, el sueño de una Mar del Plata mejor, es más cercano y posible.

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2018-10-26 | Editoriales Anteriores | Compartir: