Edición Nro: 2516

EDITORIAL

Caprichos de La Parca

Hoy y siempre

Caprichos de La Parca
El periodista Rafael Henzel falleció de un infarto. Hasta aquí la noticia sería algo normal, dentro de lo anormal que resulta la muerte para cada individuo en particular. Sin embargo, Henzel era uno de los cuatro brasileños que se salvó de la catástrofe aérea del vuelo de LaMia, aquella que se cobró la vida a la mayoría de los jugadores del Chapecoense en 2016. Algún siniestro pacto con el más allá lo retuvo en el más acá, apenas dos años y monedas.


"El periodista Rafael Henzel, sobreviviente del accidente aéreo en el que murió casi todo el plantel de Chapecoense en 2016, falleció este martes tras sufrir un infarto mientras disputaba un partido de fútbol con los amigos. Así lo informaron fuentes del club brasileño. Henzel fue uno de los seis que salvaron su vida en la tragedia aérea ocurrida en noviembre de 2016, cuando el avión en el que viajaba la delegación de Chapecoense se estrelló 17 kilómetros antes de llegar al aeropuerto José María Córdova, cerca de Medellín".

En la tragedia murieron 71 de las 77 personas que se encontraban en la aeronave de la aerolínea boliviana Lamia, quién sabe por qué Henzel se salvó y qué le tenía la vida preparada para que tuviera aquel bonus track de vida, y pasara al recuerdo como sobreviviente, cuando ya no los es.

El club destacó en un mensaje en Twitter la "brillante carrera" del periodista, quien "narró, de forma excepcional, la historia" del club y murió hoy en Chapecó, municipio brasileño del estado de Santa Catarina. 

Cuando te toca te toca dijo uno en el café y recordábamos al Señor de los Cielos en la novela "cuando no te toca, ni que te pongas, cuando te toca ni que te corras". Aquellos que son detractores del predestinamiento dirán que fue una casualidad. Justamente la casualidad es el milagro de los ateos. Vaya a saber si para los ateos existe una realidad y para los que no lo somos otra. Como sea, La Parca, junto a las tarifas de Macri, parecen ser las únicas cosas de las que nadie se salva.

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-03-27 | Editoriales Anteriores | Compartir: