Edición Nro: 2454

EDITORIAL

Cuesta abajo en mi rodada

Maradona y la decadencia nacional

Cuesta abajo en mi rodada
Verlo a Diego balbuceando cosas con y sin sentido, con un buzo de técnico, ahora de Gimnasia y Esgrima de La Plata, genera un poco de pena. Respetando el sano derecho a la alegría y la ilusión de un equipo ya casi descendido, que viene haciendo las cosas muy mal en los últimos años, y que aún no ha ganado en este torneo, como es Gimnasia y Esgrima de La Plata, se entiende la idea mágica de que una persona como Diego Maradona pueda hacer algo por ellos. El Diego Técnico, en Argentina disputó 23 partidos, perdió 12, empató 8 y ganó 3, en sus dos ciclos en Deportivo Mandiyú y en Racing Club. Es decir que tuvo un rendimiento porcentual del 25 %. A un técnico normal lo echan con el 55 % y no lo vuelven a contratar nunca más. Diego es otra cosa; aquí es donde la pregunta se hace inevitable ¿De qué hablan los periodistas deportivos, en su mayoría, en estos días de conmoción por la noticia de la llegada del ex astro a La Plata? Maradona es Argentina, como el tango, cuesta abajo en la rodada, tomándose del recuerdo de un pasado que no fue, mítico, pensando que la magia puede solucionar lo que el trabajo serio y la correcta administración no pudieron, no quisieron y no supieron. Casualmente es Gimnasia y Esgrima de La Plata, el club más viejo de la historia nacional y vigente actualmente el que contrata al Diego, como símbolo del país que nunca fuimos, del éxito que no recordamos si alguna vez tuvimos y del futuro incierto que seguro nos aguarda.

Los hechos son más o menos así. Un club emblemático de nuestro país atraviesa una sitación crítica, producto de malas decisiones, malas compras, financias sospechadas y desencanto generalizado. Cerca de la hora dramática de la pérdida de la categoría, su presidente, decide patear el tablero y traer a Maradona como técnico buscando algo que no encontró en todo este tiempo?

¿Cuánto dinero le cuesta al club?

¿Cuáles serán los beneficios económicos?

¿Qué le aporta a la institución, desde lo deportivo, un Diego Maradona disminuido desde lo físico y mental, con un currículum como técnico cuanto menos escuálido y lleno de rencores y polémicas que soltó incluso antes de asumir su cargo?

 

Los interrogantes podrán ser muchos más, tal vez podríamos formularnos cien preguntas de este tenor, que ninguna persona seria podría responder con el rigor que se merece dicha institución. Lo cierto es que la sociedad de Gimnasia, recorte de nuestra pecaminosa sociedad argentina, decidió apoyar la magia por encima del trabajo serio y responsable. Es bueno sentar posiciones, tal vez desagradables, pero reales, cuando la espuma comienza a subir en una locura colectiva que no se sabe donde termina. Si bien los hechos no son comparables, la patriada de Galtieri con Malvinas, allá por 1982, tuvo algo de eso. Ahora sólo resta sentarse a ver lo que el gran Gabo tituló hace mucho, en otro contexto y bajo otro cielo, pero con la misma matriz: La Crónica de una muerte anunciada. ¿Quién será el Pedro Vicario del Santiago Nasar llamado GELP?

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-09 | Editoriales Anteriores | Compartir: