Edición Nro: 2615

EDITORIAL

Incierto Pero Creíble: IPC

Provincias y Capital en crisis

Incierto Pero Creíble: IPC
El índice de precios al consumidor está consumiendo la voluntad de los creyentes en el inexistente modelo de Alberto Fernández. Mientras Cristina se dedica a erosionar su escaso poder y los resentidos K se prueban la ropa para volver al poder, cierta parte de la ciudadanía está despertando de la borrachera de las elecciones de 2019. Gobernar era cosa seria y, por lo visto, esta gente no estaba preparada para hacerlo. Y como cita Cortázar en Bestiario "Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar"

Julio Cortázar, aquel estrambótico escritor de talento indiscutido, posiblemente el más creativo después de Borges, coqueteaba en los ochenta con los radicales alfonsinistas, zurditos algunos de ellos, intelectuales también, sobre el posible futuro de un país abobinable y adorable al mismo tiempo. La dictadura de los setenta, principios de los ochenta, tan oscura y cruenta, abría las puertas a la democracia y todo parecía posible. El IPC de enero de 2020, unos 37 años después, arrojó por tierra los sueños del  argentino nacionalizado francés, autor de Rayuela (1963) o Bestiario (1951)  por nombrar dos de las obras más conocidas, de la que se ha escrito mucho, pero de la que aún sobreviven  singularidades que no han llegado a todo el público: los índices lo obsesionaban, en privado. Nadie, aún, ha escrito de o sobre ello. 

Conversando con otra notable pluma argentina, que está radicada en París, Martín Caparrós, una vez en esta querida ciudad, recogí una frase atribuible a estos dos genios: el juego de la mecánica de escribir párrafos con contenido, sencillos, pero que sonaran bien a los oídos. Entonces IPC, Incierto Pero Creíble, podría ser una frase de alguno de ellos, de una literatura "bestiaria", como si se tratase de otro "Valfierno" aquel pillo argentino que engaño a ciertos ricos de principio de siglo XX con "Monalisas falsas". El índice de precios, ahora no tuneado, según Macri, el presidente que se arrogó volver al INDEC al sendero de la verdad, es cuanto menos incierto. Creíble en Mendoza o Buenos Aires, porque la medición arroja valores parecidos, poco creíble en Córdoba y Neuquén, donde la inflación jugó a la suba indiscriminada.

Del 2,4 % de inflación que se indica para enero, al 4 % que midió Neuquén hay una enorme zanja sin resolución ¿Puede un país subsistir con 30 % de inflación de mínima y 50 % de inflación estimada, durante otros cuatro años de gobierno? La respuesta, sin dudas es no.

Julio "Cocó" (como lo llamaban sus familiares) Cortázar fue un ferviente seguidor de autores de la talla de Víctor Hugo, Julio Verne o Edgard Allan Poe, entre otros. Precisamente de este último se encargó de traducir toda su obra completa en prosa para la Universidad de Puerto Rico. Fue un analista político, en silencio, crítico de los números que intentaban explicar el "Atroz encanto de ser Argentino", con perdón de Marcos Aguinis, tan alejado de Julio y tan cerca en los diganósticos.

El 2,4 % o el 4 %, lo mismo da. Borgés, Cortázar, Agunis o Caparrós. Argentinos ellos, en un mundo incierto pero creíble: Digamos IPC, Argentina, tango y show. El mundo esperaba otra cosa, pero los que sobrevivimos a "Cocó" nunca lo supimos entender.

 

Autor:Andrés Maslik | 2020-02-14 | Editoriales Anteriores | Compartir: