Edición Nro: 2751

Falsete

¿Cómo se arma un tema? Sencillo, comenzando desde el principio. El hombre lanza un grito, digamos un falsete, y la tribuna cree entender lo que dice, pero es mentira, o al menos no es todo lo verdadero que aparenta ser. El tipo se sienta en el escritorio de su oficina y saca cuentas; la vida es una cuenta que no termina de cerrar, a veintitrés días de las elecciones que lo van a decidir todo en cuanto a la esfera del poder se refiere. Desde ambos lados de la pared que divide a los dos candidatos se oyen falsetes melancólicos; unos porque no pueden y los otros porque no saben. Ponga usted a quien quiera en el lado que quiera.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-10-05

Verso

La vida en verso como posibilidad, más allá de las esquinas recortadas de la soledad mental, es algo similar a lo que le sucedía al Poeta loco de Tubinga. En aquella vieja ciudad alemana, a orillas del río Neckar, el verso era moneda corriente (aún hoy lo es) y su figura más notable, Hölderlin (1770-1843) se dice que enloqueció a los 33 años, tal vez por uso y abuso de la profesión. Argentina, la enajenada nación del siglo XXI, enloquece 200 años después y a más de 20.000 kilómetros de distancia. El verso, acá también, nos ha carcomido el alma.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-10-02

Los días de lluvia

Argentina tiene su color particular. Es el de la bandera, el que se aprecia en cada punto de latitud y longitud de la patria por donde uno se desplace. El celeste y blanco dice presente, como caprichos tácitos del cielo y la tierra, esa que se tiñó de rojo allá por los setenta, de rosa en los ochenta, de verde capitalista en los noventa y que en este milenio no sabe bien qué color tiene. La lluvia limpia la mugre urbana, el campo reza por la lluvia mundana que trae vida. La ciudad se inunda y sus habitantes sufren. Macri y Fernández se disputan la presidencia de la patria: ellos no se mojan ni se embarran si llueve. Tampoco sufren con la sequía. El agua cae, hoy, pero viene con atraso.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-30

Promesas sin cumplir

Como el eterno retorno, la historia argentina se repite y siempre se comienza de cero. Así las promesas de antaño, cero pobreza, cero inseguridad, cero en la economía, como resultado final.
Autor:Lic. Mirtha Cáffaro | 2019-09-29

Pispirete

Esa chica es pispireta, se decía en una época en la que las palabras no respondían a los estados, como si se tratase de un viejo WhatsApp con malentendidos. El masculino sería, según se quiera saber: ese chico es pispireto. En el diccionario de referencias se hace mención al término y el mismo reza: dícese de la mujer pronta y vivaracha. También se lo puede ver como pizpireta. Alguna vez usamos pispireto para referirnos a un varón, pero la cuestión de género y la cultura transversal no le atribuyeron mucho efecto negativo al término, al menos hasta nuestros días. Un hombre que salía con muchas mujeres y tenía un corazón generoso era cualquier cosa menos pispireto. Una mujer, en cambio, era lo mínimo de lo que se la calificaba. Una persona del colectivo LTGB con esos hábitos, por añadidura, sería pispirete.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-27

Entre la biblia y el calefón

La realidad argentina es como una obra surrealista que atraviesa la historia entre relatos costumbristas, éxitos televisivos y disquisiciones intelectualizadas. Somos el nuevo Hamlet que duda ante las elecciones inminentes. Inmersos en una política desquiciante, aturdidos por noticias amarillistas, quedan ocultas las voces racionales y buceamos en un mar de fondo para alcanzar nuestra verdad.
Autor:Redacción | 2019-09-25

WW

Cuando se corren los velos de las angustias aparecen las verdades. Ser estafado por un ser querido es análogo a ser estafado por el presidente, o su equipo de gobierno. Hablamos de diferentes trampas. Walter White sabe de Walt Whitman, pero no son, ni por asomo, la misma cosa. Sin embargo ambos han estafado al mundo, pero de distintas formas. Un mediocre dirigente, creciendo a expensas de los demás, es lo que un socio infiel a una empresa. Se llena el aire de excremento, de mentira y de rencor. Él (Ella) brilla, pero detrás sólo hay dolor, robo y frustración. Te roban las ideas, te arrancan la vida en comercio de culpa y engaño. Son la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. El cuerpo se llena de Kilos de culpa. La mente arrastra la culpa y el ser se marchita, violando las ilusiones de lo que una vez alguien propuso y no pudo ser. Correr el velo es darse cuenta que WW era Walt Witman, pero era Walter White. Correr el velo es ver el asco de la levedad del ser hongo, que vivió a expensas del otro, mientras le hacía creer desde su mediocridad, una película borrosa, de los sesenta, de cuando el mundo era kirsch. A esto en el siglo XXI se lo llama fracaso.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-22

Constelación familiar

Mientras ojeaba (hojeaba) el Instagram y esperaba aquello que no quería esperar, el psicoterapeuta miró por encima de sus lentes espeyeti y comenzó a torcer el gesto de su rostro mientras no daba crédito a lo que se sucedía en el ambiente contiguo. El presidente, que podría ser de un país, se puso a discutir con una gobernadora, que podría ser de una importante provincia, porque en una vida pasada habrían sido marido y mujer y tenían un par de temas pendientes. El otro, que podría ser el gobernador calvo de una importante ciudad del cono sur, los retaba porque en esa vida habría sido el padre de ella, o sea el suegro del presidente. Está visto que los suegros le tiran encima la camiseta a los yernos: yo tengo más; yo mido más y vos te callás, le habría espetado duramente. Entonces, el constelador, un poco ido de la situación, dijo unas palabras para interrumpir el trance y todos volvieron a ser quienes eran, pero un poco distinto a como habían entrado. La constelación familiar tal vez no los habría sanado pero comenzaba a perfilar los tiempos que vendrían.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-17

Nietzsche, 3.0

El día que concedimos la idea de que seríamos manejados por un grupo de intelectuales, no más de treinta, que pretendían arrogarse la sabiduría del conocimiento de lo que es necesario hacer para enderezar a nuestro país, Nietzsche resucitó y se volvió a enterrar, de la angustia. La muerte de Dios, como se supone que creó esa idea (si no fue Dostoievski en"Los hermanos Karamazov", un poco antes), era una obra que se reducía a cenizas de posibilidades. El ser, tal como lo suponemos, individual, Macri de por medio en la era de la pos catastrófica de los Kirchner, dejaba de existir, para renacer en una masa colectiva que vitorea por la vuelta de una Cristina enclenque, rodeada de una banda de "Ladrones sin destino". Regalar un trozo de La gaya ciencia puede ser la oferta de OPI22 para los lectores fieles de siglo.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-14

Cuesta abajo en mi rodada

Verlo a Diego balbuceando cosas con y sin sentido, con un buzo de técnico, ahora de Gimnasia y Esgrima de La Plata, genera un poco de pena. Respetando el sano derecho a la alegría y la ilusión de un equipo ya casi descendido, que viene haciendo las cosas muy mal en los últimos años, y que aún no ha ganado en este torneo, como es Gimnasia y Esgrima de La Plata, se entiende la idea mágica de que una persona como Diego Maradona pueda hacer algo por ellos. El Diego Técnico, en Argentina disputó 23 partidos, perdió 12, empató 8 y ganó 3, en sus dos ciclos en Deportivo Mandiyú y en Racing Club. Es decir que tuvo un rendimiento porcentual del 25 %. A un técnico normal lo echan con el 55 % y no lo vuelven a contratar nunca más. Diego es otra cosa; aquí es donde la pregunta se hace inevitable ¿De qué hablan los periodistas deportivos, en su mayoría, en estos días de conmoción por la noticia de la llegada del ex astro a La Plata? Maradona es Argentina, como el tango, cuesta abajo en la rodada, tomándose del recuerdo de un pasado que no fue, mítico, pensando que la magia puede solucionar lo que el trabajo serio y la correcta administración no pudieron, no quisieron y no supieron. Casualmente es Gimnasia y Esgrima de La Plata, el club más viejo de la historia nacional y vigente actualmente el que contrata al Diego, como símbolo del país que nunca fuimos, del éxito que no recordamos si alguna vez tuvimos y del futuro incierto que seguro nos aguarda.
Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-09-09
Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 Siguiente