Edición Nro: 2818

Educación El Paí­s

Charla del cura Pepe en la USA

El Estado y la sociedad civil están ausentes

El Estado y la sociedad civil están ausentes El padre José María “Pepe” Di Paola, que realiza su tarea pastoral en la Villa La Cárcova, de la localidad bonaerense de San Martín, afirmó hoy que en la Argentina “hay dos negocios fuera de control: las armas y las drogas”.

Durante una charla brindada en el campus de la Universidad de San Andrés, Di Paola sostuvo que mientras se analiza en el país “si se baja o no la edad de imputabilidad” a los adolescentes, “no se discute en serio quién maneja las armas y las drogas”.

“Hay dos negocios que están fuera de control: las armas y las drogas. Los curas villeros lo denunciamos hace mucho tiempo. Mientras discutimos si se baja o no la edad de imputabilidad no discutimos en serio quién maneja las armas y las drogas en el país”, expresó.

Al respecto, señaló que desde que comenzó su actividad sacerdotal en las villas, en 1997, pudo observar un “crecimiento exponencial del consumo de drogas” entre los adolescentes y jóvenes.

"Hay una ausencia del Estado pero también de la sociedad civil: la escuela, los clubes de barrio, la Iglesia misma. Pero para no cargar las tintas sólo en el Estado, se puede decir que aunque estuviera presente no alcanzaría porque la sociedad civil está ausente”, opinó.

Sin embargo, Di Paola aseguró que la situación social “no se profundizó más gracias a la (implementación) de la Asignación Universal por Hijo”.

Consultado sobre las agresiones a presuntos delincuentes llevadas a cabo en el último tiempo por decenas de personas en diferentes lugares del país, el Padre Pepe recordó un hecho de fines de la década del 90, cuando realizaba su trabajo religioso en la parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé, en la Villa 21-14, de Barracas.

“Entre Navidad y Año Nuevo de ese año mataron a cinco personas en el barrio. En realidad había una zona liberada por las fuerzas de seguridad, que permitía ataques dentro del barrio pero no fuera. Se escuchaba mucho en ese momento frases como ‘que se maten entre ellos’. Frases como esas nunca fueron constructivas”, manifestó.

Para Di Paola, “de la crisis de 2001 hay cosas que están mejor, pero todavía el impacto que ocasionó en el nivel cultural no se pudo superar todavía”.

“Faltan escuelas para revertir esta situación de marginalidad. No puede ser la misma escuela de hace 50 años. Tiene que ayudar a capacitar mejor a los chicos de los barrios pobres, porque de lo contrario la diferencia que sufren respecto de chicos de otros sectores sociales es abismal cuando llegan a la universidad”, comentó.

En la charla, Di Paola recordó las amenazas de muerte sufridas en 2009 cuando se encontraba en la Villa 21-14. “No era muy cómodo vivir amenazado”, dijo con ironía, y mencionó que su principal miedo no era sólo por su vida sino también por las personas que lo rodeaban.

“La gente de la villa quería defenderme y yo tenía miedo de que les pasara algo. Le dije a (el entonces cardenal Jorge) Bergoglio: ‘Jefe, me tengo que ir porque puede pasar algo’. Y decidí irme a Santiago del Estero, donde estuve dos años, pero siempre pensando en las villas”, finalizó. 

Autor: Redacción | 2014-04-10 00:08:00 | Compartir: