Edición Nro: 3046

EDITORIAL

El agua y el aceite

Yebra

El agua y el aceite
Hay cosas que no se mezclan. Mauricio Yebra era monotributista pero, a su vez, adicto a comprarse coches de alta gama. Todos sabemos que el monotributo y los coches de alta gama no encajan y lo m√°s doloroso de todo es que el propio Yebra tambi√©n lo sabe; entonces aflora el concepto de impunidad, como la mugre menemista de los a√Īos noventa, en la que los gobernantes robaban, mostraban y se re√≠an de ello. Ahora, la mano derecha de Balcedo, de 41 a√Īos, se entreg√≥ ayer ante la justicia federal, que hab√≠a pedido su captura. Se neg√≥ a declarar, pero la novela sigue.

De este hombre se dijerno y dicen muchas cosas, incluso que rozan lo farandulesco. Algunos dicen que es la mano derecha del sindicalista. Otros, directamente lo sindican como presunto testaferro. De una u otra forma, Mauricio Elías Yebra es una pieza clave en la investigación que lleva adelante la justicia federal platense contra el sindicalista Marcelo Balcedo. Ayer, luego de estar prófugo por algunas horas, se entregó en La Plata. Es oriundo de Tres Arroyos y se investiga si desde Soeme depositaron cheques endosados a su nombre por más de 50 millones de pesos en el Banco Columbia. Parte del dinero habría ido a parar a Emprendimientos Publicitarios Bonaerenses.

Yebra, sobre quien pesaba desde diciembre una orden de detención del juez federal Ernesto Kreplak, se entregó ayer a las 16 en los tribunales federales de La Plata, junto a su abogado Julio Beley. Fuentes judiciales revelaron que el detenido se negó a declarar. A Yebra se le atribuyen vínculos con la banda narcotraficante de Rosario conocida como Los Monos.

En el marco de la causa, el juez Kreplak también analiza la adquisición de propiedades y autos de alta gama cuyos titulares no tendrían la capacidad contributiva como para afrontarlas.

Justamente en la AFIP figuraba como monotributista, categoría D, inscripto en 2012, con ingresos anuales de 96 mil pesos. El dato es por demás llamativo, ya que se presentaba como el propietario de una agencia de autos de alta gama.

Se dice que Yebra sería el titular de El Chaqueñito, con sede en City Bell. Según trascendió, la agencia estaría integrada societariamente por un verdulero, un monotribuista y otras personas de bajos ingresos.

De perder plata en el 2012, el Chaqueñito al año siguiente habría comprado un Chevrolet Cruz, un Land Rover Defender, un Chevrolet Camaro, una Hummer y un Porsche Panamera Turbo.

Esta historia es la punta de un carrtetel que se comienza a desenroscar. Pero, cuidado, habría más involucrados, incluso gente allegada al gobierno. ¿A qué gobierno? Al anterior y al presente, en estos asuntos, parece notarse una continuidad como si se tratase de una cuestión de estado. En una de esas acá si se mezclan el agua y el aceite.

Autor:redacción | 2018-01-06 | Editoriales Anteriores | Compartir: