Edición Nro: 3129

EDITORIAL

El hombre que nunca dejó el poder

Carlos Menem y el fin de una era

El hombre que nunca dejó el poder
Con el fallecimiento de Carlos Menem se va uno de los √ļltimos de los pol√≠ticos rosqueros de la primera ola, pero sin duda, el m√°s importante. Capaz de entregar cualquier cosa por un poco de poder, supo acumular adeptos de todos los sectores de la sociedad, uniendo como nadie las dos puntas: la extrema riqueza con la extrema miseria. Generador de pobreza como nadie en la historia, durante su gesti√≥n de 10 a√Īos se entregaron empresas nacionales a precio vil, mientras se insertaba la corrupci√≥n de los famosos en el poder y se exhib√≠a el bot√≠n de lo apropiado al estado en revistas, como nunca antes. A falta de redes sociales, aquella clase pol√≠tica mostraba sus yates en la revista "Caras", mientras crec√≠a la deuda y cerraban las f√°bricas nacionales, absorbidas por los holdings internacionales. El sello de marca de la d√©cada m√°s nefasta para la sociedad argentina, los noventa, se fue, un d√≠a com√ļn, sin pena ni gloria.

Menem dejó el poder en diciembre de 1989, cuando el peronismo, que llevó como candidato a Eduardo Duhalde, fue derrotado en las elecciones por la coalición UCR-Frepaso que postuló al radical Fernando de la Rúa.

En 2001 pasó seis meses en prisión en la causa por la venta de ilegal de armas a Ecuador y Croacia, por orden del juez federal Jorge Urso.

En 2003 intentó volver a la Presidencia y fue el más votado en la primera vuelta de los comicios de ese año, pero consciente de que todas las encuestas lo daban como seguro derrotado frente a Néstor Kirchner, bajó su postulación y no se presentó al balotaje.

Al momento de su muerte ocupaba un escaño en el Senado de la Nación como representante de su La Rioja natal.
 

Autor:redacción | 2021-02-14 | Editoriales Anteriores | Compartir: