Edición Nro: 3129

EDITORIAL

L√°zaro, c√°llate y anda

Arafue...

L√°zaro, c√°llate y anda
Existe una especie de acuerdo en el que todos los integrantes parecen quedar c√≥modos: L√°zaro B√°ez es condenado a 8 a√Īos de prisi√≥n pero ya cumpli√≥ como tres y pico, desde hace un tiempo est√° con prisi√≥n domiciliaria y no volver√° a una c√°rcel, al menos en 2021. Los hijos obtuvieron penas menores o en suspenso. La justicia qued√≥ conforme, el decomiso de dinero es √≠nfimo y el dolo eventual parece ser de bajo impacto. Cristina provisoriamente salva su posici√≥n y los fiscales, dicen, hicieron su trabajo. Ac√°, el silencio se paga en oro, o en billetes como los que se contaban en La Rosadita. L√°zaro, cerr√° la boca y and√° para tu casa, parece ser el mensaje que le dan (no escrito) en la extensa condena.

Para la humanidad, y para los católicos en particular, la resurrección de Lázaro es el nombre de un tema iconográfico del arte cristiano muy frecuente en pintura.

Tiene como motivo la historia evangélica que se relata en el Evangelio según San Juan sobre la resurrección de Lázaro de Betania, presentado como un amigo de Jesucristo. Varias veces aparecen en los Evangelios visitas de Jesús a la casa de Lázaro, donde transcurre la historia de Marta y María. En la última de estas visitas, Jesús llega cuando Lázaro ya está muerto y sepultado. Jesús hace abrir el sepulcro, y a una orden suya, Lázaro resucita. 

El reo en cuestión de nuestros tiempo, Lázaro Báez, tal vez poco o mucho tenga que ver con aquel de Betania. Lo cierto es que una teoría dice que traemos los nombres allende nuestros padres y que ellos nos identifican en todas nuestras existencias. En esta, este Lázaro resucita de todas las muertes que le decretaron: penales, civiles y económicas. Ahora con el escollo de una condena, no firme, que seguirá apelando desde la comodidad de su domicilio. Sus hijas libres, sus hijos varones con mínimas complicaciones: la vida sigue y la fortuna multimillonaria amasada a expensas del pueblo y con el apoyo de los Kirchner no parece que sufrirá demasiada merma.

Así las cosas, la Biblia y el calefón, en nuestra amada tierra, en un eterno cambalache, ahora atravesado por la realidad inexorable y la levedad del ser de la justicia argentina.

Autor:redacción | 2021-02-26 | Editoriales Anteriores | Compartir: