Edición Nro: 3131

EDITORIAL

Hipócrita política

El eje del 2014

Hipócrita política
Si algo atraves√≥ a este a√Īo 2014, en todos sus √°mbitos, fue la hipocres√≠a. Pol√≠ticos, empresarios, dirigentes, artistas, docentes, polic√≠as, jueces y auxiliares. Todos han sido, en mayor o en menor grado, hip√≥critas como nunca antes. La hipocres√≠a no es simplemente la inconsistencia entre aquello que se defiende y aquello que se hace, requiere adem√°s de formas, entre refinadas y grotescas, de acercamiento entre los seres humanos. Observar todos y cada uno de los actos de gobierno nacional, provincial y municipal es ilustrativo de lo expuesto. Lo expuesto, en todo caso, es que el fin √ļltimo, el que todo lo impulsa, no es el bienestar del hombre, sino el poder de una minor√≠a.

La hipocresía es la actitud constante o esporádica de fingir creencias, opiniones, virtudes, sentimientos, cualidades, o estándares que no se tienen o no se siguen. La persona hipócrita finge cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente tiene o experimenta. La hipocresía en sí es un tipo de mentira o pantalla de reputación.

La hipocresía puede venir del deseo de esconder de los demás motivos reales, o sentimientos. La hipocresía no es simplemente la inconsistencia entre aquello que se defiende y aquello que se hace.

Es decir, una persona hipócrita, es aquella que pretende que se vea la grandeza y bondad que construye con apariencias sobre sí misma, propagándose como ejemplo y pretendiendo o pidiendo que se actúe de la misma forma, además de que se glorifique su accionar, aunque sus fines y logros están alejados de la realidad.

En muchos idiomas, incluido el francés, un hipócrita es alguien que esconde sus intenciones y verdadera personalidad.

 

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2014-12-22 | Editoriales Anteriores | Compartir: