Edición Nro: 3127

EDITORIAL

Hacete amigo del juez

Cristina y Francisco: una relación de afecto con repercusiones globales

Hacete amigo del juez
La relaci√≥n entre la Presidenta y el Papa se consolid√≥ en 2014 a partir de sus coincidencias en rechazar una econom√≠a global "de la exclusi√≥n y la inequidad" y de las consecuencias perniciosas de la falta de trabajo de los j√≥venes, consensos cristalizados en los dos almuerzos privados compartidos en Santa Marta. Muy distante de la broca presidencial por el d√≠a de la designaci√≥n de Bergoglio, Cristina se muestra como beatificada, y los lame traseros oficialistas, como Horacio Verbitsky, est√°n a la suficiente distancia como para no empa√Īar este "amor incondicional repentino" de la presi con el papa.

 Nada peor para un periodista contestatario que transformarse en un cobarde sumiso, bajo el imperio de la plata oficialista. Horacio Verbitsky dice que borró sus notas de Página/12 sobre Jorge Bergoglio para que no le roben información, o sea que el autor de "Robo para la corona" justifica con los mismos argumentos del menemismo que condenara en aquella década su propio accionar en esta.
El periodista aseguró que "no quería darle la información premasticada a la nube de periodistas europeos que cayeron sobre Buenos Aires para preparar instant books sobre el personaje". Su auto censura impuesta le generó críticas en las redes sociales, sobre todo en Twitter, donde se habló de una supuesta "censura", luego del giro que dio el Gobierno en su relación con Jorge Bergoglio.

Ahora los "mariconazos" de 6-7-8 hacen prudente silencio. En TVr "de eso no se habla" y en Página 12 la crítica mayor es en la sección espectáculos. Lo demás, como dice Víctor Hugo Morales, es periodismo militante "notaaaaable".

Télam dice que "en rigor, los extensos almuerzos privados realizados en marzo y septiembre de este año, contribuyeron a moldear una relación de afecto personal y armonía de ideas, a la vez que desmintieron las intrigas mediáticas que en el ámbito político local alentaron cortocircuitos en la relación entre Francisco y Cristina en el inicio del papado de Bergoglio."

Desde OPI22 no somos tan elaborados para lanzar argumentos. Decimos que el gobierno reculó, la presidenta se tuvo que comer el orgullo (comer los mocos decíamos en el barrio) y los alcahuetes de atrás hicieron el resto. Todo por plata, como dice el gordito Lanata, que de progre pasó a ser combativo por unos mangos que le tiró Clarín.

Yo, ni tanto ni tan poco, escucho ofertas para escribir más suave, pero por ahora no me llegan.

 

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2014-12-29 | Editoriales Anteriores | Compartir: