Edición Nro: 3046

EDITORIAL

La llama no se apaga

Aunque suban la tarifa de gas

La llama no se apaga
Hay una sarta de in√ļtiles ocupando espacios que no le corresponden. Lo hacen en el √°mbito p√ļblico, pero tambi√©n en el privado. En la esfera nacional, provincial y municipal. Los chicos trasnochados que ocupan porciones m√≠nimas de poder se han encargado de socavar las ilusiones de muchos de los argentinos. D√≠a a d√≠a, testimonio de por medio, tenemos la posibilidad de comprobar como los mediocres van ganando la batalla; pero atenci√≥n: la llama no se apaga aunque nos suban la tarifa del gas a niveles imposibles de pagar. OPI22 sigue opinando libremente, sin mandatos ni presiones. Libres, sin carguitos para matar el hambre o publicidad oficial para sintonizar discurso. Libres, escuchando a la gente y describiendo la realidad, desde la √≥ptica de los que hacemos OPINION22, que por cierto, han querido plagiar desde el principio, pero no lo lograron hasta ahora.

Un intendente, una gobernadora, un presidente. Miles, tal vez millones de ilusiones transformadas en votos, les dieron el aval de cuatro años de gobierno. Eso es la democracia y bienvenido que así sea. Ahora bien, un voto no es un cheque en blanco. Nadie tiene de "aguantarse" por cuatro años las decisiones de otro por el simple hecho de haberlo votado o no haberlo votado. En todo caso hay un contrato, de acuerdo a promesas de campaña y un mandato que debe ser coherente con ellas ¿Por casa como andamos? Si se trata de la ciudad, verdaderamente muy mal: nada de lo prometido se cumple; el plan secreto para Mar del Plata es un fracaso y siete de cada diez están arrrependitos de haber votado a Arroyo o muy disconformes con su gestión. Si miramos hacia la provincia, observamos cuentas que van hacia el orden fiscal, voluntad de crecer y escuchar demandas, tal vez allí sí haya que poner una ficha y esperar un poco más.

Si miramos el horizonte nacional, en lo macro las cosas se están ordenando, pero en lo micro se observa una torpeza casi de manual. Habrá que ajustar funcionarios y esperar, pues otra no queda, pero con la mirada atenta. Ocurre que el ciudadano común, el primer gobierno que ve y que sufre es el de su ciudad. Un gobierno malo como mediocre a nivel local no puede mucho más que generarle molestias a la gente y proyectar su odio en la provincia y la nación. De arriba lo saben bien y por ello estamos bajo la lupa.

La llama de la OPINIÓN no se extingue. Ahora sí que vamos por más. Los funcionarios sucios de espíritu y fruto de la rosca espúria tienen los días contados. Lo dice OPI22. Lo firma el pueblo, el soberano.

Autor:redacción | 2016-06-12 | Editoriales Anteriores | Compartir: