Edición Nro: 3046

EDITORIAL

Devolvé la bolsa

Devolvele al pueblo...

Devolvé la bolsa
La pel√≠cula de terror de la era K tiene su momento de mayor tensi√≥n por un acto, uno de los tantos de corrupci√≥n, que cometieron sus hombres. S√≥lo que este fue claramente visibilizado ¬ŅQu√© dir√° ahora el Papa? ¬ŅSab√≠a Macri que la inteligencia estaba encima de este pobre tipo, a la saz√≥n, un ladr√≥n vulgar que, por orden de sus superiores, fue a esconder el bot√≠n al convento?¬ŅDeben los polic√≠as de la provincia que no aceptaron las coimas cuando llegaron y sorprendieron in fraganti a L√≥pez ser ascendido? El pueblo ha sido altamente perjudicado por estos delincuentes que nos gobernaron en la √ļltima d√©cada-docena de a√Īos ¬ŅDebe el pueblo resarcirse de estos infelices? Muchas preguntas y mucho silencio K, desde Cristina, a todas luces c√≥mplice, hasta el mism√≠simo Cheppi, ahijado pol√≠tico de este ladr√≥n.

La corrupción es una especie de impuesto muy elevado que ha servido para enriquecer a unos cuantos y que ha perjudicado la calidad de vida de millones de argentinos, Por el alto nivel de inseguridad y corrupción que existe en Argentina, el temor y la zozobra se han insertado en nuestras vidas y nuestros hogares. La corrupción de unos cuantos ha propiciado que tengamos pésimas rutas y hospitales, por caso, con malos servicios médicos, retraso en pagos de salarios, pensiones y becas; ausencia de obra pública y carencia de oportunidades de empleos bien remunerados para la población, en especial para los jóvenes. Vivimos una crisis no sólo de violencia e inseguridad, sino también de valores morales; el círculo perverso corrupción-impunidad ha incrementado la desconfianza de las personas, por lo cual existe un hartazgo social hacia la política y sus gobernantes: los funcionarios kirchneristas son el paroxismo de esta enfermedad con claro diagnóstico.

Los inútiles que ocupan puestos a nivel municipal y la mala comunicación de actos de gobierno a nivel provincial y nacional, en la actualidad, nos producen tanto enfado y rechazo que casi nos hacen olvidar el hecho corrupto que nos embargó durante los últimos doce años, en todos los niveles de gobierno. El enriquecimiento de Scioli y los suyos, por caso, casi pasó inadvertido. El hecho de que Pulti en estos días haya "tocado el pianito"   (puesto sus dedos y antecedentes penales como un reo en proceso ante la justicia) queda opacado ante tanto mediocre en el gobierno marplatense.

El pueblo debe ser resarcido por los ladrones y por los idiotas que ocupan cargos. Los unos y los otros son un flagelo. El tiempo corre y las razones se desvanecen. La gente queda, empobrecida, esperando como en aquel tema de la Bersuit, que le devuelvan la bolsa.

Autor:redacción | 2016-06-16 | Editoriales Anteriores | Compartir: