Edición Nro: 3046

EDITORIAL

Ni me acordé del partido

El fracaso de un proyecto

Ni me acordé del partido
La Selecci√≥n Argentina, esa que supo darnos las alegr√≠as m√°s altas de nuestra historia deportiva, comenz√≥ un nuevo ciclo. Esas cosas del destino hicieron que fuera muy lejos, en Australia. Lo cierto es que la diferencia horaria y la indiferencia del p√ļblico hicieron su trabajo. Pocas personas vieron el encuentro y salvo la prensa especializada, la noticia pas√≥ fugazmente ¬ŅEn que nos han convertido, Don Julio (qepd), Segura, Tinelli y Tapia? Los dirigentes decadentes de un f√ļtbol contaminado por la corrupci√≥n se han consumido la energ√≠a de la hinchada. Y esa s√≠ que no tiene recambio. Al menos no por ahora.

La Selección Argentina, esa que supo darnos las alegrías más altas de nuestra historia deportiva, comenzó un nuevo ciclo. Esas cosas del destino hicieron que fuera muy lejos, en Australia. Lo cierto es que la diferencia horaria y la indiferencia del público hicieron su trabajo. Pocas personas vieron el encuentro y salvo la prensa especializada, la noticia pasó fugazmente ¿En que nos han convertido, Don Julio (qepd), Segura, Tinelli y Tapia? Los dirigentes decadentes de un fútbol contaminado por la corrupción se han consumido la energía de la hinchada. Y esa sí que no tiene recambio. Al menos no por ahora. 

Autor:red | 2017-06-09 | Editoriales Anteriores | Compartir: